lunes, 19 de enero de 2009

Tres minutos


La noche es más fria de lo que pensaba. Acabo de dejar a mi chica en su casa y trato de llegar a la mía. Me acabo de colgar los auriculares en el oido y he puesto la canción que deseaba escuchar; El trayecto es corto, tan sólo 12 minutos y aunque ese es el tiempo exacto, en realidad deseo que tarde justo lo que dura la triste melodía que carga mi oído.

La melodía es "Life and Death" de Michael Giacchino, es ella quien me lleva, quien me transporta a mi casa sin que yo lo note. Me parece que veo a personas cruzarse ante mí, gente paseando por el parque, seguro que conozco a alguien, pero apenas noto el frio y mi mente no esta hoy junto con mi cuerpo. Creo que estoy evocándote, pensando en tí; tanto tiempo a pasado y ya ni me acordaba de tí. Recuerdo que tenías dos hijos, que vivíste durante un tiempo en la huerta; conocías a mis padres y ellos a tí muy bien aunque las cosas no fueron como todos hubiesemos deseado. Recuerdo haber ido a tu casa y haber conocido a tus hijos, aún me llevo bien con ellos, aunque con uno mejor que con otro. El otro se marchó a vivir lejos de aquí y creo que está casado y con un hijo, al menos eso me ha parecido oir. Recuerdo haberte visto por la heladería más cercana a mi casa, estabas sentada con tu marido, tomando un helado por que era verano, pero creo que no me saludaste, no se si es que ya no te acordabas de mí o tenias algun problema conmigo, aunque lo dudo, por que siempre he mostrado respeto hacía tu persona. Siento haberte abrazado en sueños, no se si antes o despues, pero si que es verdad que de alguna u otra manera te he sentido. Al final acabamos todos peleados, peró aun así, estamos dispuestos a dar nuestro brazo a torcer y aunque nos mantengamos en silencio, lo sabemos.

Acaba de terminar la canción y he notada unas breves lagrimas sobre mis pupilas, en el fondo se por que son, no obstante seguiré ocultándolo. Gracias por esos tres minutos que te hacen sentir persona, que te hacen sentirte diferente, aunque la debilidad te haga volver a la normalidad, a ese mundo cruel que rehuye de los sentimientos y se acopla en la violencia.

1 comentario:

kuentakuentos dijo...

Si de verdad has escrito esto, eres la ostia xD